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“El Médico de Familia es un especialista en Usted”

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Salud Colectiva: nota a Hugo Spinelli

Publicado por pcacace en 21 febrero , 2012

DIALOGOS › PAGINA 12: EL INVESTIGADOR HUGO SPINELLI EXPLICA LA IDEA DE “SALUD COLECTIVA”

“La salud tiene que ver con montones de cosas que no son los médicos”

Es médico de la UBA y se doctoró en “salud colectiva” en Brasil. Aquí analiza ese concepto, que incorpora al campo de la salud variables hasta ahora excluidas. Como ejemplo, plantea tomar las muertes por armas de fuego dentro del área de la salud. Provocador y riguroso, Spinelli esboza una visión diferente del sistema sanitario argentino.

 Por Verónica Engler

–Usted es médico por la Universidad de Buenos Aires, pero se doctoró en Brasil en Salud Colectiva, ¿podría explicar este concepto de salud?

–La gran discusión sobre qué concepción se tiene de la salud, a nivel individual o a nivel colectivo, es una discusión vieja, que encuentra antecedentes en este país. Los higienistas a fines del siglo XIX y principios del XX van a plantear básicamente la visión de los conjuntos sociales. Emilio Coni se definía a sí mismo no como médico de personas sino de ciudades, y veía la acción en salud cómo construir redes de agua y cloacas, por ejemplo. Esta tensión entre lo individual y colectivo es una tensión que atraviesa todo el desarrollo científico del campo biomédico y del campo de la salud. El concepto de medicina social es tomado en América latina a partir de los años ’60, donde hay una figura que es central, muy poco conocida en la Argentina, que es Juan César García, un médico nacido en Necochea. García va a ser un actor muy importante en la construcción de lo que fue el movimiento de medicina social en América latina. Ese movimiento va a traer la idea de la dimensión social, que es una cuestión que hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recuperado. Pero en ese momento ese abordaje se hacía desde una matriz claramente marxista, de un marxismo estructuralista, y entraba en discusión con algunos planteos que se hacían desde los Estados Unidos, que es por donde entra la idea de lo comunitario.

–¿Cómo es este modelo comunitario que viene desde el Norte?

–Esta idea de lo comunitario trataba de escapar al modelo flexneriano. (Abraham) Flexner es alguien que organiza una reforma en el sistema de salud de los Estados Unidos. A principios de 1900 en Estados Unidos la alopatía y la homeopatía convivían sin distinciones. El modelo que va a formular Flexner define como científica a la medicina alopática y destierra a la medicina homeopática al rol de no científica. Como se dan cuenta de que esa medicina no es posible para todos empiezan a buscarse formas de incluir algunas dimensiones de lo social, con todo el temor que había en el marco de la Guerra Fría de incluir lo social. Entonces aparece la cuestión de la medicina preventiva, de los abordajes comunitarios, que entran básicamente por la influencia de fundaciones americanas, en competencia con todo el movimiento de la medicina social. En Brasil, la medicina social en parte es reformulada como salud colectiva, en parte porque no podían usar lo social, en parte porque tenían que salir de esa medicina que parecía que hablaba solamente de los médicos. Y realmente la salud tiene que ver con montones de cosas que no tienen que ver con los médicos: tiene que ver con el trabajo, con la alimentación, con los contaminantes. La salud colectiva es un movimiento que crean los brasileños, básicamente una de las figuras centrales ahí es María Cecilia Donnangelo. Lo que va a plantear la salud colectiva brasileña es que es un movimiento en el cual hay articulación de cuestiones teóricas y cuestiones prácticas, con tres ejes: la epidemiología, que es ver la distribución y las causas de lo que se enferma y muere la gente; el tema de la política, la planificación y la gestión; y la relación entre ciencias sociales y salud.

–¿Cómo ve la configuración del campo de la salud en la Argentina? ¿Cuáles son los actores y los capitales en juego?

–El campo de la salud en la Argentina, como el campo de la salud en todos los países del mundo, es sumamente complejo. Es un campo que maneja casi el 10 por ciento del PBI, eso representa una cifra por año muy importante, y ahí concurren distintos agentes en busca de distintos capitales. Hay gente que concurre a ese campo en busca de capitales claramente económicos, su prioridad es la rentabilidad económica, hacen de eso una industria, y también concurren abnegados trabajadores que siguen el juramento hipocrático. Me parece que la sociedad tiene muy poco problematizada la complejidad del campo, y lo imagina como un campo neutro en el que confluyen clones de San Francisco y Santa Teresa, pero el campo es sumamente complejo. Existe lo que se llama el complejo médico-industrial, los laboratorios que producen medicamentos así como los que venden tecnología. Son necesarios los medicamentos y las tecnologías, pero a veces hay un sobredimensionamiento de esto. En el país, en el campo de la salud ha habido una proletarización de un conjunto grande de trabajadores y profesionales, en el sentido de que hay concentración de la rentabilidad, hay nichos de altísima rentabilidad y cuestiones de baja rentabilidad. Lo paradojal es que las zonas de baja rentabilidad son las que producen salud. Es decir, un trabajador comunitario que tiene cercanía con las poblaciones produce mucha más salud que alguien que está en el punto final atendiendo algo que se podría haber evitado. Pero el premio está en el uso de la alta tecnología y no en el trabajador que pueda estar previniendo, trabajando con poblaciones que puedan estar siendo vulnerables a determinadas cuestiones. Pero éste no es un problema sólo nuestro, es un problema de todos los países y tiene que ver con cómo se estructura la lógica del campo de la salud. La estructura de la lógica del campo está determinada por esta composición del complejo médico-industrial, que a su vez tiene fuerte influencia en muchas de las entidades que regulan a los propios profesionales o forman en las facultades a los profesionales.

–¿Cómo considera que es el gasto en salud en Argentina en relación con los indicadores de salud a nivel poblacional?

–Por el gasto que tiene, Argentina tendría que tener mejores indicadores. Argentina tiene un porcentaje de PBI alto en salud, sin embargo hay indicadores de rendimiento malo. Es decir, seguir midiendo solamente la mortalidad infantil es engañarnos. Nosotros gastamos mucho más en salud que en educación, y mucho más en salud que en ciencia y tecnología. Sin embargo, cualquier profesional de la salud va a decir que el gran determinante en los problemas de salud muchas veces son los niveles educacionales. Sin embargo, el Gobierno puede intervenir muy poco en contener el gasto en salud, porque está por fuera de las estructuras del Gobierno, y sí puede regular mucho mejor el gasto en educación y en ciencia y tecnología. Contener el gasto en salud es una cuestión que no es propiedad sólo del Gobierno, independientemente de la complejidad y la cantidad de actores. Estamos hablando de un sector que maneja cientos de miles de trabajadores, y que no es regulado con una simple ley. Construir legalidad no implica construir legitimidad. Hay prácticas que son medicalizantes, que tienen fuertes componentes de control social, y que se caracterizan por tener alto consenso en la sociedad. Las prácticas del campo de la biomedicina tienen alto consenso en los usuarios, de tal manera que aquel profesional que quiere correrse de una prescripción de medicamentos porque lo considera innecesario, no pocas veces se encuentra con que es la población la que le pide el medicamento. Y ahí aparecen todas las concepciones mágicas del efecto de la cura. Hay muy poca problematización sobre las cuestiones de empleo, de medio ambiente, porque en definitiva la enfermedad tiene que ver con esas cosas, con lo que comemos, con el aire que respiramos. Y en este sentido vuelvo a Coni, a esa concepción que tenían los higienistas que, más allá de cierto positivismo que había en muchos de ellos, implica una mirada mucho más apropiada a la realidad que esa concepción que tenemos cuando festejamos la compra de un tomógrafo, como si eso fuera la gran conquista para la salud de la población.

–Usted suele decir que hay una medicina para pobres que se oculta bajo la “progresista” denominación de Atención Primaria de la Salud, ¿a qué se refiere con esta distinción?

–El tema de la Atención Primaria de la Salud es una declaración que se hace en el año 1978 en Alma-Ata (en la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud, realizada en Kazajistán). En Argentina había experiencias muy interesantes, con anterioridad a eso. Se podría recuperar la experiencia de (Carlos) Alvarado en Jujuy en los años ’60, y antes también, cuando (Ramón) Carrillo fue ministro de Salud de la Nación. La declaración que implicaba, por ejemplo, un nuevo orden económico internacional y el desarme, luego devino en algo bien distinto, en una medicina pobre para pobres, algo que había advertido Mario Testa. Lo que se ve hoy es una cuestión que tiene un amplio abanico de posibilidades. No todo lo público es igual, no todas las obras sociales son iguales, hay asimetrías entre los sectores y hay asimetrías hacia el interior de los sectores. Entonces, lo que hay es una fragmentación. El sistema público en nuestro país, generalmente, se hace cargo de todo lo que es urgencias y no lo cobra. Y además el sector público financia las grandes prestaciones de psiquiatría, diálisis, discapacidad y trasplante. Otra perversión que tiene el sistema es lo que se llama la solidaridad invertida, en la que el pobre aparece financiando al rico, el hospital financia a la prepaga, porque cuando una persona con cobertura de prepaga tiene un accidente en la calle lo termina atendiendo el hospital, con lo cual la prepaga se libera de ese gasto. Estos mecanismos de solidaridad invertida son muy comunes en el sistema de salud.

–A propósito de la preponderancia que comienza a darse en la salud pública a las Políticas Basadas en Evidencia, usted retoma en uno de sus textos una de las zonceras planteadas por Arturo Jauretche en la que se contrapone “políticas criollas versus políticas científicas”, donde lo “científico” siempre viene de afuera. ¿Cuál sería la zoncera encerrada en las políticas basadas en la evidencia científica?

–Oscar Varsavsky ya planteaba en los años ’70, en Ciencia, política y cientificismo, que en la medida en que la ciencia se fundaba sobre el modelo de verdad universal también existía la necesidad de plantear alguna otra pregunta más allá de la verdad. Por ejemplo, acerca de la importancia, es decir, si era importante o no. Con lo cual, cambiaba la lógica. Hay todo un movimiento generado en los países centrales de medicina basada en la evidencia, lo cual es lógico, ya que la medicina no puede ser un hecho mágico, pero la trampa está en quién produce las evidencias. Entonces, cuando uno va a analizarlo, las evidencias las producen determinadas publicaciones científicas, lo cual no estaría mal porque sería producto de investigaciones. Lo que uno se pregunta es quiénes son los dueños de esas publicaciones científicas, quiénes son los dueños que están detrás de las grandes editoriales, dueños de esas grandes bases de datos. Y son, en general, las grandes multinacionales del medicamento. Por eso, publicar en una revista de punta, en las que son de más alto impacto, un trabajo que demuestre que un medicamento no es eficaz es entre raro e imposible. Y en esto hay profundas denuncias, hay por ejemplo un texto muy fuerte de Marcia Angell (The Truth About the Drug Companies: How They Deceive Us and What to Do About It) en el que realizó una serie de denuncias sobre las trampas que hay en las publicaciones científicas. Angell fue durante diecisiete años editora de la revista The New England Journal of Medicine. Entonces, se supone que yo tengo que tomar definiciones sobre una cuestión en base a intereses no explícitos de una farmacéutica que me dice cómo medicar a un paciente. A eso nosotros nos oponemos, lo cual no significa renunciar a la ciencia. Varsavsky planteaba la idea de “ciencia contextualizada”, y creo que en Argentina se está haciendo una fuerte apuesta en el desarrollo de la ciencia y la tecnología que debe volver sobre esos referentes que tuvo la Argentina, como Varsavsky, Amílcar Herrera, (Jorge) Sabato. Son aquellos referentes que planteaban el desarrollo, pero contextualizado.

El año pasado se publicó un estudio dirigido por usted titulado Mortalidad por armas de fuego en Argentina, 1990-2008. ¿Cómo es que decide encarar el tema de la mortalidad por armas de fuego desde el punto de vista de la salud pública y no, por ejemplo, desde una dimensión delictiva?

–Porque nosotros intentamos provocar siempre el campo de la salud, haciendo esas preguntas que el campo no se hace. Como trabajador de la salud, mi preocupación es de qué se muere y de qué se enferma la gente, no qué bacteria causa muerte. Entonces, si la gente se muere por disparos de armas de fuego, yo quiero estudiar las armas de fuego, y si la respuesta no queda en el campo de la salud, la verdad es que a mí no me preocupa. Nuestro objetivo es la salud de los conjuntos poblacionales, no la medicina en los conjuntos poblacionales.

–A partir de esta investigación, ¿cuáles son los indicios que aparecen sobre las muertes producidas por la intervención de armas de fuego en nuestro país?

–En comparación con otros países de América latina, Argentina no tiene indicadores de violencia altos. En la investigación, el hallazgo más curioso es que hay entre 2001 y 2003 un incremento de las muertes por homicidios y por armas de fuego. Estos resultados se dan prácticamente en todo el país, excepto la región del noroeste (NOA). ¿Por qué hay un incremento a partir del 2000 y una caída a partir del 2003 de las muertes por armas de fuego en todo el país? Esto es algo que no está problematizado, no fue noticia, lo que quedó en la historia hasta ahora fueron los muertos del 20 y 21 de diciembre de 2001. Pero hay un incremento notable en ese período, tomando las estadísticas del Ministerio de Salud. ¿Fueron las políticas de gatillo fácil, fue la política de la mano dura, fue una liberación como forma de enfrentar a la crisis, hubo una situación de anomia en la sociedad? Son algunas de las preguntas que uno podría plantearse, pero el dato es evidente y está ahí. Luego las muertes por armas de fuego fueron bajando en el país, y no solamente aquí, también bajaron en otros países. Por ejemplo, ciudades de Brasil que tenían tasas de homicidio altas, como Río de Janeiro y San Pablo, han bajado notablemente, en algunas ciudades de Colombia también. No está claro por qué son esas bajas, no hay una explicación, los que estudian estos temas tienen distintas hipótesis pero nadie puede verificar esta cuestión. La pregunta es: ¿es posible sostener una política de desarme total, de prohibir la venta y la portación de armas? Brasil hizo un plebiscito hace unos años y se perdió. Ahí hay intereses económicos fuertes que juegan con el sentido común y tratan de construir la idea de que tener un arma es una forma de protegerse, cuando en realidad está comprobado que tener un arma en la casa lo único que aumenta es la probabilidad de ser víctima de esa propia arma. Los poseedores de armas tienen cuarenta y tres veces más probabilidades de matarse o de matar a alguien de su familia que de disparar contra un delincuente.

–En este gran grupo de “muertes por violencia”, ¿cómo hicieron este corte de “muertes por armas de fuego”?

–Generalmente las muertes por violencias se clasifican por accidentes, homicidios, suicidios o causas desconocidas. Nosotros lo que hicimos fue reordenar esa lógica y poner “armas de fuego”, que es una circunstancia. Entonces, la tomamos y a partir de ahí reordenamos todo, cambiamos la lógica clasificatoria. Es decir, las formas de clasificación son formas también de mostrar una información, que puede estar alterada si yo cambio la lógica de clasificación. Siempre depende de lo que se quiera problematizar. Si se presenta siempre como “accidentes, homicidios, suicidios”, el tema armas de fuego queda diluido.

–En relación con el período 2001-2003, en el que se produce un aumento notorio en las muertes por armas de fuego, en la investigación señalan que una proporción importante de esas muertes corresponde a diferentes abusos por parte del Estado, como los casos de gatillo fácil y violencia institucional.

–No podemos afirmar eso, pero son hipótesis a trabajar. El certificado técnico de defunción pierde mucha información en el proceso de análisis. Nosotros lo que estamos viendo es muy reducido, porque vemos a la víctima, por ejemplo, pero no sabemos nada del victimario. Ahí lo que habría que reconstruir es el proceso relacional víctima-victimario. Por ejemplo, uno puede levantar hipótesis como la de gatillo fácil, pero no tenemos datos para afirmar las causas de esas cuestiones. Lo que sí podemos afirmar es la matanza, que es lo que muestran las estadísticas que se reflejan con regularidad en todas las provincias, menos en el NOA. Eso tiene que ser discutido, porque no fueron solamente los muertos de Plaza de Mayo del 20 y 21 de diciembre de 2001. Acá hubo otro fenómeno que escapa a esa circunstancia. Acá parece que hubiera habido una indicación, una acción de liberar ciertas cuestiones para un ejercicio más libre de disparar, o una situación de anomia. Yo creo menos en la cuestión de anomia. Este período se da cuando hay ministros de seguridad que planteaban claramente el tema de la mano dura.

http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-187952-2012-02-20.html

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Sesgo de publicaciones y conflictos de interés

Publicado por pcacace en 9 junio , 2010

les dejamos un link a un artículo muy interesante y didáctico publicado en www.trialsjournal.com

Agradecemos a Juan Gervás de Equipo CESCA, España, por haberlo hacercado a la lista MEDFAM de Argentina.

Saludos

Link: http://www.trialsjournal.com/content/pdf/1745-6215-11-37.pdf

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Diabetes, Hipertensón Arterial y Dislipemia: conclusiones del estudio ACCORD (NEJM)

Publicado por pcacace en 22 marzo , 2010

Se adjuntan los links para bajar las notas recientemente publicadas en New England Journal of Medicine (NEJM), referidas al conocido estudio ACCORD sobre Diabetes tipo 2 e HTA y/o DLP.

Effects of Combination Lipid Therapy in Type 2 Diabetes Mellitus: http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMoa1001282v3.pdf

Effects of Intensive Blood-Pressure Control in Type 2 Diabetes Mellitus: http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMoa1001286v1.pdf

ACCORD and Risk-Factor Control in Type 2 Diabetes: http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMe1002498v1.pdf

esperamos les sea de interés y utilidad

 

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Atención Ambulatoria por especialistas en los EEUU

Publicado por pcacace en 18 marzo , 2009

Adjunto el link y las conclusiones de un estudio realizado por Jose M. Valderas, Barbara Starfield, Christopher B. Forrest, Bonnie Sibbald, y Martin Roland, publicado en el  último número de la revista de “Annals of family Medicine”.

Ambulatory Care Provided by Office-Based Specialists in the United States

In the United States, nearly one-half of patient visits to specialists are for routine and preventive services that might be provided in primary care.

CONCLUSIONS:

Ambulatory offi ce-based activity of specialists includes a large share of routine and preventive care for patients already known, not referred, to

the physician. It is likely that many of these services could be managed in primary care settings, lessening demand for specialists and improving coordination of care.

http://www.annfammed.org/cgi/content/full/7/2/104

 

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DSM–V: La psiquiatría redefine sus diagnósticos

Publicado por pcacace en 5 enero , 2009

Expertos trabajan en la reescritura de su nueva edición del manual de psiquiatría DSM

Los trastornos en niños, los problemas de identidad sexual y las adicciones son las áreas que despiertan más polémica

Benedict Carey
The New York times

NUEVA YORK.- Todavía faltan tres años por lo menos para que el libro sea publicado, pero ya despierta controvertidos debates sobre el nuevo conjunto de posibles desórdenes psiquiátricos.

¿Comprar compulsivamente es un problema mental? ¿Los niños que continuamente retroceden ante ciertas visiones y sonidos sufren de problemas sensoriales, o sólo necesitan atención extra? ¿Se debería seguir considerando al fetichismo como un desorden mental?

Paneles de psiquiatras presentan esas preguntas, y sus respuestas, que van a ser publicadas en la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadística de los Desórdenes Mentales, tendrán consecuencias para los reintegros de seguro, para la investigación y la identidad psicológica de los individuos en los próximos años.

El proceso se ha convertido en un ejercicio social y científico tal que, por primera vez, el editor del libro, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría, ha solicitado a sus contribuyentes firmar un acuerdo de no divulgación de su contenido.

El manual, conocido por sus iniciales y número de edición ( DSM-V ), a menudo organiza los síntomas bajo nombres evocadores. Las etiquetas como desorden obsesivo compulsivo tienen connotaciones en la cultura más amplia y para la autopercepción del individuo.

Los psiquiatras involucrados en la preparación del manual sostienen que es demasiado temprano para decir con seguridad qué cartas se agregarán y cuáles se descartarán. La presente edición del manual, que fue publicada en 2000, describe 283 desórdenes, alrededor del triple que en la primera edición, publicada en 1952.

Los científicos que están actualizando al manual se han estado reuniendo en pequeños grupos focalizándose en categorías, como desórdenes del ánimo y el abuso de drogas, y estudian en profundidad los últimos datos científicos para determinar qué se puede calificar de desorden y qué puede distinguir un desorden de otro. Tienen aún mucho más trabajo por hacer, aseguran los miembros, antes de brindar recomendaciones a los 28 miembros del panel que se reunirán en encuentros cerrados para realizar los cambios editoriales finales.

Los expertos afirman que algunos de los debates más importantes posiblemente incluyan el tema de la identidad sexual, diagnósticos de enfermedades relacionadas con niños y adicciones, como el comprar y comer en exceso.

Objeciones por anticipado

El debate sobre la identidad sexual, caracterizado en el manual como “identificación cruzada de sexo, fuerte y persistente” ya está ardiendo entre los transexuales. Poco después de que la asociación psiquiátrica nombrara a un grupo de investigadores que trabajaban en identidad sexual y de género, circularon peticiones online que objetaban a dos miembros, cuyos trabajos ellos consideraban degradantes.

En busca de objetividad

La Asociación de Psiquiatría Norteamericana dice que el acuerdo de no difusión de los contribuyentes tiene como finalidad permitir que las revisiones se hagan sin intromisiones y para prevenir que los autores realicen acuerdos para efectuar registros o que se involucren en otros proyectos basados en las deliberaciones sin trabajar a través de la asociación.

En conjunto, es una combinación de suspenso, misterio y controversia la prepublicación por los que muchos editores morirían. La asociación psiquiátrica sabe que tiene un lugar en el mercado y una serie de éxitos. Las últimas dos ediciones vendieron más de 830.000 ejemplares cada una.

Noticia en La Nación,  Domingo 4 de Enero de 2009

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1086699

Traducción: María Elena Rey

 

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SALUD URBANA: su desarrollo dentro de la SALUD PUBLICA

Publicado por pcacace en 14 octubre , 2008

Agrademos este texto al

Dr. Ramiro Huber

 

“El verdadero viaje de descubrimiento

no consiste en buscar nuevas tierras,

sino en ver con nuevos ojos”

Marcel Proust

  La SALUD no es simplemente la ausencia de enfermedad; se trata fundamentalmente de la medida en que un individuo o un grupo es capaz de realizar sus aspiraciones, satisfacer sus necesidades y cambiar o enfrentar a su entorno, de manera dinámica y constante.

 

Hoy más que nunca, la mayor parte de los seres humanos viven y construyen un ambiente urbano. Las ciudades han crecido durante el último siglo hasta contener a más del 80% de la población mundial. Las ciudades surgen de la naturaleza social y del comportamiento ecológico del hombre, como una necesidad evolutiva, y son una cuestión importante a estudiar para comprender la salud de la población.

 

         Las ciudades pequeñas (menos de 50.000 habitantes) e intermedias (entre 50.000 y 1 millón de habitantes) de Latino América mantuvieron un dinamismo demográfico importante en la década pasada, y en muchos casos presentan un gran potencial para un desarrollo urbano sostenible si se las compara con las grandes ciudades.

 

         La viabilidad de estos centros urbanos parece depender sobre todo de sus fundamentos económicos de sustentación, incluyendo su grado de integración al escenario global, el tipo de articulación con el sistema urbano nacional y regional, y el aprovechamiento que se haga de ventajas competitivas en materia de producción, oferta de servicios, disponibilidad de infraestructura, generación de conocimiento e información, condiciones de vida, calidad de la gestión y la capacidad de lograr acuerdos estratégicos entre los actores más relevantes de la ciudad.

 

       El desarrollo sustentable y duradero dirigido a mejorar la calidad de vida de una población urbana, debe tratar de complementar y articular adecuadamente el crecimiento económico, la protección del medio ambiente, y la búsqueda de niveles óptimos de salud de la población en su conjunto, con las menores diferencias posibles entre el estado de salud de los diversos grupos poblacionales que la conforman.

 

La idea de observar, registrar y recolectar informaciones en materia de salud no es nueva, y data desde Hipócrates. En las últimas décadas mucho ha sido desarrollado en la vigilancia para el control de epidemias. Pero más recientemente, con la transición demográfica y el constante crecimiento urbano de las ciudades -con sus ventajas y desventajas-, han hecho más complejas las agendas de salud incorporando aspectos relacionados con lo social, lo psicológico y  lo ambiental.

 

El propósito final de verificar inequidades socio-sanitarias existentes en las ciudades es el de fundamentar y fomentar el desarrollo y aplicación de futuras políticas sociales y sanitarias, orientadas a reducir aquellas desigualdades verificadas por la investigación, para tender mejorar el bienestar de la comunidad con un carácter justo y equitativo.

 

En la realidad latinoamericana, los costos ambientales y el desarrollo sustentable no ocupan aún los principales lugares en las agendas de los gobiernos de los países subdesarrollados, gobiernos que por otra parte suelen presentarse con una escasa capacidad institucional regulatoria. Como consecuencia de ello, la pobreza, la marginalidad y la inequidad social terminan siendo la contra cara visible de esta realidad.

 

La relación entre pobreza y degradación ambiental muestra que los grupos sociales más pobres suelen estar obligados a habitar las zonas más degradadas ambientalmente de las ciudades, constituyéndose en un fenómeno heterogéneo, multidimensional y multifacético que se retroalimenta sobre sí mismo (desocupación, pobreza, marginalidad, degradación ambiental, deterioro de la salud).

 

Revertir el proceso de deterioro progresivo de condiciones materiales y ambientales de vida que sufren los sectores sociales marginales –particularmente en los espacios urbanos- debe ser uno de los principales objetivos estratégicos de los gobiernos municipales en América Latina, cobrando relevancia la relación que se establece entre pobreza – ecología – participación ciudadana – programas sociales y sanitarios.

 

A fines de los años 90, 6 de cada 10 personas pobres en LA habitan zonas urbanas, se trata de un proceso progresivo de “urbanización de la pobreza” que hay que enfrentar. Al interior de las ciudades la segmentación socio espacial también se ha acentuado, en la medida en que los requerimientos de exclusividad residencial de los grupos de más altos ingresos han expulsado a los sectores empobrecidos de las zonas urbanas privilegiadas, y también debido a la acción del Estado que en materia de vivienda ha favorecido la radicación de los estratos sociales más bajos en zonas de la periferia de las ciudades, aprovechando el menor costo del suelo.

 

Esta segregación constituye una característica altamente negativa de las ciudades, y provoca un debilitamiento de los tradicionales mecanismos de integración que poseían nuestras ciudades, como lo fueron la enseñanza pública, el sistema de salud público, y los lugares de recreación y de cultura popular.

 

Las políticas públicas orientadas a reducir las desigualdades sociales de cobertura y calidad educativa y sanitaria, así como las acciones destinadas a asegurar vivienda digna, acceso a servicios básicos y oportunidades de trabajo, deben ser una constante del gobierno, tendiente a integrar a todos los habitantes de la ciudad en un plano de equidad y de justicia social.

 

DR RAMIRO HUBER

Mgr. en SALUD PUBLICA

Links de Interés:

The International Society for Urban Health
 
 
7th International Conference on Urban Health
 
Our cities, our health, our future: WHO Commission on Social Determinants of Health from the Knowledge Network on Urban Settings 2008  
http://www.who.int/social_determinants/resources/knus_final_report_052008.pdf

 

 

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Diabetes: estudios Accord, Advance, y más

Publicado por pcacace en 9 junio , 2008

por Martín Cañás, en MedFam Argentina. ¡¡Gracias!!

en la edición del viernes del NEJM, se publican en forma anticipada  el ACCORD, el ADVANCE , dos editoriales criticos de estos estudios y un tercer comentario editorial  que una vez mas pone en tela de jucio el uso  de variables  subrogadas al sumar tambien comentarios sobre los fracasos del ILLUMINATE (con torcetrapib) y del ENHANCE (con ezetimibe  simvastatina)

 

En el ACCORD, participaron  10.251 pacientes con diabetes tipo 2 , con una cifra mediana de 8,1 % de HbA1c, con una edad promedio de  62,2 años y fueron asignados a recibir  tratamiento  intensivo para alcanzar un  nivel de HbA1c por debajo del 6 %, o tratamiento  estándar, para mantener las cifras de HbA1c entre el 7 y 7,9 %. La variable principal fue una combinación de muerte cardiovascular, IAM no fatal y ACV no fatal.

El ACCORD concluye que, en comparación con el uso del tratamiento  estándar, la utilización de terapia intensiva para alcanzar  niveles normales de HbA1c,  durante 3,5 años aumenta la mortalidad y no reduce significativamente los eventos  cardiovasculares mayores. Estos hallazgos identifican un perjuicio, no reconocido previamente, de la reducción intensiva de la glucemia en pacientes con diabetes tipo 2 de alto riesgo .

 

Se recuerda que el hallazgo de un aumento de la mortalidad en el grupo que recibía el tratamiento intensivo. llevo a la suspensión de la rama de tratamiento intensivo luego de un seguimiento promedio de tres años y medio.

 

En el ADVANCE participaron 11.140 pacientes con diabetes tipo 2, aleatorizados para recibir un tratamiento hipoglucemiante convencional o un tratamiento  intensivo con glicazida de liberación prolongada, junto otros fármacos que fuesen requeridos según criterio del médico a los cuales se les trató y monitorizó durante cinco años. El objetivo fue reducir los niveles de hemoglobina A1c al 6,5% o por debajo. La variable principal fue una combinación de eventos  cardiovasculares mayores (muerte cardiovascular, IAM no fatal o ACV no fatal), y microvasculares (nefropatía o retinopatía), ambas evaluadas en conjunto o por separado

 

El AVDANCE concluye  que la estrategia de control intensivo de los niveles  de glucosa, con glizazida de liberacion modificada y otros farmacos segun requerimiento, que disminuyeron los valores de HbA1ca  6,5%,   logró una reducción relativa del 10 % de la variable  combinada de eventos microvasculares y macrovasculares, principalmente  como consecuencia de la reducción relativa de la nefropatía de un 21%.

 

 

Los editoriales señalan las similitudes y diferencias de ambos estudios. Destacan el hecho la difenete duración de los estudios, las diferencias en la medicación (en el  ACCORD, el 90% de los pacientes recibieron rosiglitazona mientras que ese porcentaje fue del 20% en el ADVANCE)Al desagregar la variable combinada en el ADVANCE  se observa que los resultados positivos fueron a expensas de la reducción de las complicaciones microvasculares, puesto que cuando en las complicaciones macrovasculares no se observo una reduccion significativa.

Coinciden en que el objetivo más apropiado es mantener los valores de HbA1c alrededor del 7% principalmente en los pacientes alto riesgo cardiovascular. Remarcan  la adopción de objetivos individualizados del control de la glucemia, en conjunto con otras maedidas para controlar otros factores de riesgo cardiovascular

 

 

los trabajos para leer y debatir

 

Effects of Intensive Glucose Lowering in Type 2 Diabetes

The ACCORD Study Group

http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMoa0802743v1.pdf

 

Intensive Blood Glucose Control and Vascular Outcomes in Patients with Type

2 Diabetes

The ADVANCE Collaborative Group

http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMoa0802987v1.pdf

 

Intensive Glycemic Control in the ACCORD and ADVANCE Trials

R.G. Dluhy and G.T. McMahon

http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMe0804182v1.pdf

 

Glycemic Targets and Cardiovascular Disease

W.T. Cefalu

http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMe0803831v1.pdf

 

Redefining Quality – Implications of Recent Clinical Trials

H.M. Krumholz and T.H. Lee

http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMp0803740v1.pdf

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Dieta DASH

Publicado por pcacace en 12 mayo , 2008

Eficacia de la dieta DASH en la prevención de las enfermedades cardiovasculares

Fung TT, Chiuve SE, McCullough ML, Rexrode KM, Logroscino G, Hu FB. Adherence to a DASH-Style Diet and Risk of Coronary Heart Disease and Stroke in Women. Arch Intern Med 2008; 168: 713-720.  R   TC   PDF

Introducción

La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) reduce la presión arterial (PA) y el colesterol LDL. Sin embargo, no se ha demostrado que sea capaz de prevenir las enfermedades cardiovasculares, dado que puede ser difícil llevar a cabo estudios de prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares mediante la dieta.

Objetivo

Estudiar la asociación entre la adherencia a la dieta DASH y la incidencia de cardiopatía isquémica (CI) y AVC a lo largo de 24 años.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Tratamiento

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Estudio de cohortes.

El Nurses´ Health Study es un estudio de cohortes que incluye a 121.700 enfermeras que tenían entre 30 y 55 años al inicio del estudio, en 1976 y cuyo seguimiento alcanza al 95% de la cohorte original en estos momentos. A las participantes se les envía un cuestionario cada 4 años en los que se interroga entre otras cosas sobre la frecuencia de consumo de 61 alimentos durante el año previo. Con estos datos se valoró el grado de adherencia a la dieta DASH mediante la construcción de una escala que incluía 8 componentes: frutas, hortalizas, frutos secos, legumbres, lácteos desnatados, cereales integrales, sodio, bebidas azucaradas y carnes rojas y procesadas. Se clasificó a las mujeres en quintiles en función del grado de consumo de cada uno de estos alimentos y se le asignaba 5 puntos a las que tenían el quintil óptimo y 1 punto a las que estaban en el peor quintil.

Las variables de resultado principales fueron los casos de CI y AVC ocurridos entre 1980 y 2004, confirmados mediante la revisión de los registros médicos de las participantes por investigadores que desconocían la puntuación de las mujeres. En 1990 se recogió una muestra de sangre en la que se mideron el perfil lipídico, la PCR y la interleukina 6. Otras variables analizadas fueron el IMC, el tabaquismo, el ejercicio físico de tiempo libre, la menopausia, y la ingesta de aspirina y multivitamínicos.

Resultados

Durante los 24 años de seguimiento se registraron 3.105 casos de IM y 2.317 casos de AVC (1.242 isquémicos, 440 hemorrágicos y el resto indeterminados). Las mujeres que presentaron una mejor adherencia a la dieta DASH también consumían más fibra, ácidos grasos omega-3 y multivitamínicos y menos ácidos grasos saturados, grasas trans y calorías, hacían más ejercicio, fumaban menos y era más probable que fueran hipertensas.

Se encontró una relación inversa entre la incidencia de CI y la puntuación de la escala de adherencia a la dieta DASH, que se mantuvo en el análisis multivariante (fig. 1).

Lo mismo sucedió para los AVC, aunque en el análisis por separado de los AVC isquémicos y hemorrágicos, la tendencia no fue estadísticamente significativa para ninguno de ellos por separado (fig. 2).

En los análisis de subgrupos se detectó una tendencia que no alcanzó la significación estadística a una mayor eficacia para los dos tipos de eventos en fumadoras, para la CI en obesas y para los AVC en hipertensas. No se detectó ninguna relación entre el grado de adherencia a la dieta DASH y el colesterol LDL o los triglicéridos, pero sí con menores niveles de proteína C reactiva y de interleukina 6.

Conclusiones

Los autores concluyen que, en mujeres de edad media, la adherencia a una dieta DASH se asocia a una menor incidencia de cardiopatía isquémica y AVC a largo plazo.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por una beca de los National Institutes of Health.

Comentario

La dieta DASH es un plan de alimentación propuesto por el National Heart, Lung, and Blood Institute para reducir la PA. Se trata de una dieta baja en grasas saturadas, colesterol y totales y rica en fruta, hortalizas y lácteos desnatados. En un ensayo clínico a corto plazo, se demostró que los pacientes asignados a una dieta de este tipo obtenían reducciones de la PA que en los hipertensos llegaban a los 11/5,5 mmHg comparados con los asignados a seguir una dieta americana estándar. En un estudio posterior se demostró que la restricción de sodio conseguía pequeñas reducciones de PA adicionales.

Sin embargo, estos estudios son de corta duración, por lo que es difícil que puedan detectar cambios en la morbimortalidad asociada a la HTA. Es bastante improbable que se pueda llevar a cabo un estudio de intervención a largo plazo para comprobar esta hipótesis. Por este motivo, resulta útil recurrir a los estudios observacionales. La cohorte del Nurses´ Health Study tiene la suficiente duración como para comprobarla. En este estudio se ha observado que la utilizacion de una dieta DASH se asocia a un menor riesgo a largo plazo de CI y AVC. El hecho de que los datos sobre la dieta se hayan recogido antes de los eventos de resultado hace que no se pueda dar un sesgo de recuerdo selectivo o de selección. Por contra, las mujeres que obtenían mejores puntuaciones en la escala de la dieta DASH también llevaban un estilo de vida “más sludable”, por lo que no se puede descartar que parte del efecto observado se deba a factores de confusión que se hayan escapado al análisis multivariante.

El principal inconveniente de este estudio es que sus participantes son muy homogéneas (mujeres de edad media con un nivel educativo alto) por lo que antes de extrapolar sus resultados es necesario llevar a cabo estudios en otras poblaciones. Tampoco puede deducirse que la dieta DASH sea la dieta ideal, puesto que la adhesión a otros modelos dietéticos como la dieta mediterránea también se han asociado a un menor riesgo de cardiopatía isquémica.

Bibliografía

  1. Elmer PJ, Obarzanek E, Vollmer WM, Simons-Morton D, Stevens VJ, Young DR, et al for the PREMIER Collaborative Research Group. Effects of Comprehensive Lifestyle Modification on Diet, Weight, Physical Fitness, and Blood Pressure Control: 18-Month Results of a Randomized Trial. Ann Intern Med 2006; 144: 485-495.  R   TC (s)   PDF (s)  RC
  2. Sacks FM, Svetkey LP, Vollmer WM, Appel LJ, Bray GA, Harsha D, et al for the DASH–Sodium Collaborative Research Group. Effects on Blood Pressure of Reduced Dietary Sodium and the Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) Diet. N Engl J Med 2001; 344: 3-10.  R   TC (s)   PDF (s)
  3. Appel LJ, Moore TJ, Obarzanek E et al for the DASH Collaborative Research Group. A clinical trial of the effects of dietary patterns on blood pressure. N Engl J Med 1997; 336: 1117-1124.  R   TC   PDF
  4. National Heart, Lung, and Blood Institute. Your Guide to Lowering Your Blood Pressure with DASH. National Institutes of Health. 2006.

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

TOMADO DE AP al Dia

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Participación Social y Comunitaria

Publicado por pcacace en 25 marzo , 2008

PARTICIPACIÓN SOCIAL: ¿PARA QUÉ?

Eduardo L. Menéndez y Hugo G. Spinelli (coordinadores)

Reconocer que los sujetos participan a partir de su cotidianeidad constituye una perspectiva decisiva para entender la racionalidad de sus prácticas. Pero reducir las posibilidades de esas prácticas imposibilita comprender por qué dicha racionalidad puede operar dentro de determinadas situaciones y no de otras. Más aún, impide comprender por qué determinadas formas de participación social son frecuentemente las dominantes en el nivel local, pero tienen poco impacto en las condiciones estructurales. Un denominador común de estos análisis es que reflexionan a partir de las prácticas y de los hechos y no solo de los discursos y representaciones sobre la participación social, y que en todos los casos refieren a procesos de salud/enfermedad/atención.

Libro de “Lugar Editorial”: http://www.lugareditorial.com.ar/colecciones2.php?mn=7&id=colSaludColectiva

 Guía NICE sobre Participación Comunitaria

El NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence) del Reino Unido ha publicado, dentro de su colección de guías de salud pública, la guía de Participación Comunitaria: “Community engagement to improve health”.
La misma parte como un encargo específico realizado al NICE para conocer una guía sobre las estrategias de desarrollo y participación comunitaria para mejorar la salud.
La guía está dirigida a todas aquellas personas que trabajan de forma directa o indirecta en participación comunitaria. Esto incluye a trabajadores de autoridades locales y de la comunidad, voluntarios y sector privado.

Link para descargas: http://www.nice.org.uk/guidance/index.jsp?action=byID&o=11929

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Información en Salud: Gapminder

Publicado por pcacace en 25 marzo , 2008

 Se han ido presentado en el blog Salud Comunitaria diversas posibilidades (sistemas de información geográfica, Worldmapper, Swivel…) de presentar información de forma accesible, amena y comprensible.
Existe una falla en la distribución global de la información, hay muchas personas interesadas en los datos, pero no tienen acceso a ellos (y si consiguen tenerlo, necesitan tener avanzadas habilidades estadísticas para analizarlos).
Gapminder quiere que los datos sean más accesibles y fáciles de utilizar.
No hay agendas políticas detrás de su trabajo. La idea que es todas las personas, independientemente de su agenda política, deberían tener acceso libre a los datos existentes sobre el desarrollo global para mejorar rápidamente su comprensión sobre la complejidad social.
Los mapas representan ,en series temporales y geográficas, información sobre aspectos diversos:
- Gapminder world 2006: explora diversos indicadores económicos, sociales. ambientales y sanitarios en los distintos paises.
- Presentaciones interactivas con el informe del PNUD 2005
- World Health Chart 2001: el primer gráfico de la serie elaborado en colaboración con OMSy otras instituciones internacionales y con acceso a un software descargable de visualización de la información.WHC2001

- Diversos mapas en pdf combinando diversos indicadores (por ejemplo salud y pobreza)

WHC2006

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