Hace algún tiempo leí esta interesante Editorial de la prestigiosa revista “Canadian Family Physician”, en la que se hace referencia al tema de la CRISIS de la Medicina Familiar:

Are FP on the road of extinction?

Le médecin de famille est-il une espèce en voie de disparition?
Can Fam Physician
Vol. 54, No. 3, March 2008, p.333
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Ladouceur, R.

Me parece interesante para ver y analizar cuál es la realidad que viven los MF en uno de los países modelo de nuestra especialidad, y así contribuir a darnos cuenta que esta crisis que enfrentamos es de escala mundial y no exclusivamente local.

 Es también  para analizar el tema de las prácticas y la “extensión” que los MF le dan a su especialidad, con una serie de consideraciones para replantearse y contextualizar.

 Algunos comentarios interesantes son:

 En el año 2007 se llevó a cabo el “National Physicians Survey” (NPS 2007) (www.nationalphysiciansurvey.ca/nps/2007_survey/2007) que arrojó los siguientes resultados:

  • 58 % de los MF se ven realmente como MF, haciendo MF
  • 30% centran su práctica en áreas especiales

 Es decir que casi 2/3 de los MF cree que son realmente MF pero solamente:

  • 48% hace visitas domiciliarias
  • 42% cuida/ visita a sus pacientes si los internan
  • 38 % trabajan en guardias / emergencias
  • 11% hace partos

 Combinando esta información (que no es estadísticamente correcto) podríamos decir que el 0% abarca todo el espectro de un “verdadero” MF, si solo el 11% de los MF dan cuidados obstétricos, por lo que “ los MF que practican la esencia de la MF es cada vez menor”.

 Si uno comparara nuestra especialidad con esos médicos de antaño, popularizados por series de TV, como Dra. Quinn/ DR. Welby / Flia. Ingalls, esos “verdaderos” MF –que sí hacían todo y daban cuidados a una cohorte desde su nacimiento y hasta su muerte-, ¿están muertos y enterrados?

 Practicar, hoy en día, una “real” MF es una utopía, casi imposible de alcanzar.  ¿Cuántos de nosotros nos sentimos sobrepasados de temas a tratar?, ¿Viejos para hacer guardias?, ¿Cansados para visitas domiciliarias?, ¿Culpables por no ver nuestros pacientes en el hospital?

 También es cierto que es casi imposible tener y mantener las habilidades en todas las áreas que abarcamos, con los niveles de excelencia pretendidos.

 Po eso los números preocupan, ¿somos los MF los que limitamos nuestra práctica a pequeñas áreas especializadas- poco respetadas y mal pagas?. Para peor los especialistas adquieren habilidades antes propias de los MF: Comunicación, Colaboración, Managment, Docencia, etc. El gran principio de nuestra especialidad (ser un clínico competente y efectivo para un rango de problemas prevalentes, practicar medicina basad en la comunidad, ser un recurso para una población definida y hacer de la relación médico- paciente el eje de la práctica) ya no es nuestro patrimonio exclusivo, hasta los “nurse practicioners” están absorviendo nuestros campos.

 Todo esto nos pone en una encrucijada: ¿Cuál es el Rol moderno del MF? Así se ven 2 caminos a seguir:

1)       ser especialistas en personas y familias, masters en seguimiento longitudinal y en managment, especialistas privilegiados en relaciones terapeuticas y consecuentemente involucrados en todos los aspectos de la vida desde el nacimiento hasta la muerte.

 2)      hacerse más y más “mini especialistas” en áreas restringidas con poca diferenciación de los especialistas (salvo en el salario y el nivel de respeto)

 Asumamos que las series de TV reflejan estos cambios de paradigma, los MF fueron muertos y  enterrados, y reemplazados por ultraespecialistas que tratan órganos y moléculas, con un interminable arsenal de tecnología dura, pero de sus pacientes no saben ni el nombre

 Para seguir pensando, ¿no?……